La lírica italiana: Leopardi
LA LÍRICA ITALIANA
El Romanticismo, en Italia, tuvo su máxima expresión en la
primera mitad del 1800. Nació y se desarrolló con una construcción de
pensamiento donde se dieron cita sentimientos de profunda introspección e
intensas pasiones patrióticas, que culminarían después en las luchas del
Risorgimento.
El romanticismo italiano además pre
senta dos características
fundamentales:- Pervive un tono clasicista que atenúa las novedades formales.
- El tema fundamental del sentimiento nacionalista y patriótico resta espacio a asuntos como el amor, la subjetividad, el paisaje…
Uno de los grandes representantes de esta lírica italiana es
Giacomo Leopardi (1798-1837).
GIACOMO LEOPARDI
Perteneciente a una familia aristocrática se vio marcado por
la tuberculosis causante de su corta vida.
Esta enfermedad junto con una sucesión de desengaños amorosos provocó en
él una visión muy pesimista y angustiada del mundo, la cual le llevó a escribir
las más grandes de sus composiciones. Su
obra más representativa se trata de una serie de cuarenta poemas que reciben el
nombre de “Cantos”. Pero, no se dedicó únicamente al verso, también cultivó una
serie de composiciones en prosa que no han tenido tanta valoración como sus “Cantos”.
En estas obras en prosa destacan: Pensamientos, Opúsculos morales.- CANTOS
Esta composición se caracteriza por la abundancia de temas
que aborda:
Pesimismo: este
se trata de un tema característico del romanticismo y que en la obra de Leopardi
juega un gran papel. En su obra expresa su sensación de que la vida carece de
sentido y que el ser humano está destinado desde su nacimiento a sentir un gran
dolor y ser infeliz debido a que para el mundo es indiferente cómo se sienta. Esta
visión pesimista es generada en Leopardi debido principalmente a la enfermedad
que le acompañó durante toda su vida.
Soledad e
incomunicación: el yo lírico se caracteriza por ser una persona solitaria
que no busca ni quiere compañía.
Desengaño vital: el
protagonista se siete engañado y amargado debido a que recuerda las ilusiones
que tenía en su juventud y que, con el paso del tiempo y lo que conlleva ser
adulto, se da cuenta de que todas esas ilusiones juveniles no tienen nada que
ver con la realidad.
Amor no correspondido:
este tema es muy importante y característico de Leopardi debido a que en él se
encuentra un llamado Ciclo de Aspasia que es como denomina este escritor
italiano a su amada Fanny Targioni quien, para desgracia del autor, le rechazó
y motivo por el cual Leopardi se inspiró para realizar algunas composiciones
como “El pensamiento dominante”, “Amor y muerte”, “Así mismo”…
Esta obra además se caracteriza por tener una estructura muy
desigual debido a que algunos cantos alcanzan la extensión de trescientos versos
mientras que otros se quedan en unos pobres quince versos. Además, predominan
los endecasílabos y heptasílabos. Aparecen también los llamados “versos blancos”
que se caracterizan por tener una sujeción métrica pero carecen de métrica.
Canto XIV: A
la luna
|
Oh tú,
graciosa luna, bien recuerdo
que sobre esta colina, ahora hace un año, angustiado venía a contemplarte: y tú te alzabas sobre aquel boscaje como ahora, que todo lo iluminas. Mas trémulo y nublado por el llanto que asomaba a mis párpados, tu rostro se ofrecía a mis ojos, pues doliente era mi vida: y aún lo es, no cambia, oh mi luna querida. Y aún me alegra el recordar y el renovar el tiempo de mi dolor. ¡Oh, qué dichoso es en la edad juvenil, cuando aún tan larga es la esperanza y breve la memoria, el recordar las cosas ya pasadas, aun tristes, y aunque duren las fatigas! |
Giacomo Leopardi

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